viernes, 11 de octubre de 2013

Nuestro primer contacto con el mundo de la infertilidad

Como dije en mi primera entrada, cuando por fin decidimos ponernos en manos de profesionales para poder alcanzar nuestra meta, yo no tuve dudas respecto a que clínica quería ir, esa tan famosísima y con tanto prestigio...

La clínica está en mi ciudad de nacimiento lo cual suponía que al gasto propio del tratamiento habría que añadir el gasto de los viajes desde nuestro país de residencia actual, pero yo confiaba ciegamente, así que decidimos hacer el esfuerzo.


Con nuestros análisis ya en la mano (nos los hizo mi ginecóloga habitual) llegamos al día de la primera visita. Habíamos elegido a un doctor determinado de entre todos los de la clínica porque me lo habían recomendado muchísimo (mi ginecóloga, en el trabajo, hasta es conocido de juventud de mi padre!!!), y la verdad es que eso nos tranquilizaba aún más, pero... nada más entrar en la consulta ya tuvimos una sensación rara. 


Ahí estaba el médico, repantigado en su silla, como si la cosa no fuera con él y rodeado por otra doctora y una enfermera que bien podría ser una actriz, operada en varias partes de su cuerpo y con una bata algo más cortita de lo deseable para que nos diera confianza. Entendedme, yo no soy para nada puntillosa y creo que cada uno es muy libre de operarse lo que quiera y vestir como quiera, pero de ahí a llevar una bata de ese mini tamaño para trabajar en una clínica... va un mundo, parecía de todo menos una enfermera (luego nos dimos cuenta de que el 90% de las enfermeras de esa clínica eran así!!!). 


Pero bueno, no siempre se puede guiar uno por las apariencias, así que le explicamos nuestro caso, le dimos las analíticas y me hizo una prueba para ver con que facilidad se podría hacer la transferencia. Nos dijo que en su opinión no había nada que indicara un problema (los cabezones de C un poco más lentos de lo deseable, pero nada insalvable), pero que al llevar casi dos años sin tomar precauciones y no conseguir embarazo, algo pasaba. Nos dijo de empezar con una inseminación artificial (IA) y que haríamos hasta cuatro antes de llegar a una FIV. Nos pareció demasiado, pero en ese momento no teníamos ni idea de nada de estos temas.


Nos dieron todas las recetas y me mandaron hacerme una histerosalpingografía para descartar obstrucciones en las trompas. Compramos la medicación en España (aún no sabíamos que nuestro seguro privado de nuestro país actual de residencia nos los cubría) y nos volvimos a casa. Me hice la histero y salió todo perfecto, así que avisé a la clínica y me dieron las instrucciones de la medicación para nuestra primera IA.


En cuanto me bajó la regla me compré el billete para España y me fui para allá para poder hacerme los controles que me tocaban. C acudiría en cuanto fuera necesario puesto que tenía que trabajar. Me sorprendió que sólo me hicieran controles ecográficos, puesto que aquí donde vivo el protocolo dice que es necesario control ecográfico y hormonal, pero claro... ¿quién era yo para cuestionar su método?


Para no enrollarme más os diré que como ya suponéis (si no probablemente no estaría aquí) no salió bien, ni siquiera llegué al día de la prueba de embarazo, la regla me bajó dos días antes. 


Cuando vi el manchado se me vino el mundo a los pies y muy asustada y aunque era sábado, llamé a mi clínica. Decir que me trataron mal es decir poco, la chica que cogió el teléfono se negaba a pasarme con un médico y no lo conseguí hasta que no la amenacé con denunciarla ante sus jefes. Imaginaos, en nuestro estado de nervios y ese trato tan insensible. Por fin pude hablar con una doctora y me dijo que reposara y que el lunes me hiciera la beta, evidentemente fue negativa...


1 comentario:

  1. Se que es facil decir las cosas a toro pasado, pero yo pequé de inocente y me puse en manos de la primera y mas famosa sin mirar otras opciones. Vamos con tanto miedo, tanto desconocimiento que hoy seguramente habrías salido al minuto de esa clinica, le hubieras dicho que no pasarías por IA,...

    me parece muy fuerte que tuvieras que exigir que te pasaran al médico, mi clinica eso si lo tiene, te atienden a cualquier hora y siempre hay un medico de guardia, y te dicen que les llames para lo que quieras.

    hay veces que los medicos se olvidan que somos pacientes, pero también personas, y que estamos pasando por unos momentos dificiles.

    Siento que lo pasaras tan mal :(

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