lunes, 14 de octubre de 2013

La segunda IA

Pensando ahora en aquellos momentos tras el negativo de nuestra primera IA, no puedo dejar de pensar lo ingenuos que fuimos pensando que esto era más fácil, que sólo habíamos tenido mala suerte y que solo era una cuestión de probabilidades... Hoy, tenemos claro que esto de las probabilidades es algo que nosotros nos saltamos a la torera, jeje.

Bueno, pues con nuestra beta negativa y ya con una regla más que evidente, llamé a la clínica y pregunté cuando podíamos volver a intentarlo. Me dijeron que podía intentarlo con esa misma regla si yo quería (ahora lo pienso y me echo las manos a la cabeza!!!), y sí, como estábamos ansiosos, pensamos que era lo mejor, así empecé de nuevo con los pinchazos, me compré un billete de avión y volvimos a empezar. Aquí he de hacer un inciso para contaros que en este segundo intento se nos ocurrió preguntar si con las recetas de la clínica española, podíamos sacar los medicamentos aquí en Francia (nuestro nuevo país de residencia). Tenemos un seguro privado especial que nos cubre hasta la medicación, así que por probar no perdíamos nada y... bingo, me pagaron toda la medicación. 

En la clínica no cambiaron nada del protocolo, mismas dosis y sólo controles ecográficos, nada de análisis hormonales,  lo cual nos sorprendió, pero yo seguía confiando en ellos. 

C ya no confiaba nada, no le gustaba nada el trato que estábamos recibiendo y sobretodo estaba cabreadísimo (y cabrear a C es una de las cosas más difíciles de este mundo!!!) con el trato recibido cuando llamamos por teléfono para decir que estaba marcando y no me quisieron pasar con el médico. Escribimos una queja que evidentemente quedó en aguas de borraja, eso sí, nos miraron con cara de mucha comprensión... Pero como es un encanto, y viendo que yo me sentía segura con ellos, me dijo que si yo así lo quería, seguíamos con ellos. Si me hacen eso ahora... como mínimo los denuncio en la oficina del consumidor.

Esta vez fue aún más estresante que la anterior porque C no pudo escaparse del trabajo hasta el último momento. Su avión aterrizó en España un sábado a las 20h y tenía que dar su muestra para la IA al día siguiente a las 8h de la mañana, vamos un horror. Además yo tenía la sospecha de que había ovulado por mi misma, no se, conozco muy bien mi cuerpo, y aún a día de hoy sigo creyendo que cuando me pinché el Ovitrelle mis ovocitos estaban más que maduros. Sólo tomaba Menopur y al final Ovitrelle, nada que bloqueara mi ritmo natural y haciéndome sólo controles ecográficos... Creo que no llegaron nunca a entender que mis ciclos naturales son muy cortitos (entre 23 y 26 días), porque mira que lo dije veces y me decían que lo tendrían en cuenta pero no cambiaban nada!

Al igual que ocurrió en nuestra primera IA, esta vez tampoco llegamos a la prueba de la beta. Unos días antes ya empecé a marcar y el día que tenía programado para la beta ya no era un simple marcado, era una regla en toda regla, nunca mejor dicho. Otra vez decepción y otra vez nos levantamos para volver a intentarlo. 

Tras este segundo intento, decidimos contarlo ya a algunos de nuestros amigos (hasta ese momento sólo lo sabían nuestras familias y una pareja de amigos). Los siguientes en saberlo fueron los amigos de Francia con los que compartimos "exilio", sobretodo porque con tanto viaje relámpago a España empezaban a pensar que nos ocurría algo malo, y lo nuestro no es agradable, pero evidentemente no es nada grave. Desde el minuto uno empezaron a respaldarnos y a darnos muchísimos ánimos, lo cual nos quitó un peso de encima, por fin podíamos hablarlo abiertamente con alguien!!! Estando lejos de la familia y de nuestros amigos de toda la vida, este grupo de amigos se ha convertido en nuestra segunda familia, así que son un apoyo constante y muy importante en este viaje. Nos han ayudado a levantarnos en momentos verdaderamente muy malos. Les estaremos eternamente agradecidos.

1 comentario:

  1. Empiezas por no contarlo porque son cosas personales, pero sin que te des cuenta te vas aislando. Me parece genial que lo contarais, es tan importante poder hablar con alguien y que ese alguien te escuche y te apoye!

    A estas alturas, creo que la clínica os daba ya cero confianza no? Entre la llamada, el seguir a siguiente, lo de que tus reglas son mas cortas,.... Mientras estamos en sus manos se nos pone una venda y confiamos ciegamente en ellas. Al pasar el tiempo, vemos que hay cosas que se pudieron hacer mejor o, simplemente, no hacer.

    Besos!

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